Sistema de Ahorro Previo
¿Qué es una cooperativa? (*)
Definición
Según la nueva Declaración de Identidad Cooperativa, adoptada en Manchester, Inglaterra, el 23 de setiembre de 1995, por la II Asamblea General de la Alianza Cooperativa Internacional, organismo de integración de las cooperativas de todo el mundo:
“una cooperativa es una asociación autónoma de personas que se ha unido voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes por medio de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada”.
Valores
La actividad de las cooperativas está regida y signada por un conjunto de valores que la misma Declaración de Identidad Cooperativa de ACI describe así:
“Las cooperativas se basan en los valores de ayuda mutua, responsabilidad, democracia, igualdad, equidad y solidaridad. Siguiendo la tradición de sus fundadores, los miembros de las cooperativas creen en los valores éticos de honestidad, transparencia, responsabilidad social y preocupación por los demás.”
Principios
Los principios cooperativos son lineamientos por medio de los cuales las cooperativas ponen en práctica sus valores. La Declaración de Identidad acordada en Manchester de fine un conjunto de siete principios cooperativos fundamentales:
1er. Principio: Membresía abierta y voluntaria
Las cooperativas son organizaciones voluntarias abiertas para todas aquellas
personas dispuestas a utilizar sus servicios y dispuestas a aceptar las responsabilidades
que conlleva la membresía sin discriminación de género,
raza, clase social, posición política o religiosa.
2do. Principio: Control democrático de los miembros
Las cooperativas son organizaciones democráticas controladas por sus
miembros, quiénes participan activamente en la definición de
políticas y en la toma de decisiones. Los hombres y mujeres elegidos
para representar a su cooperativa responden ante los miembros. En las cooperativas
de base los miembros tienen igual derecho de voto (un miembro, un voto), mientras
que las cooperativas de otros niveles también se organizan con procedimientos
democráticos.
3er. Principio: Participación económica de los miembros
Los miembros contribuyen de manera equitativa y controlan de manera democrática
el capital de la cooperativa. Por lo menos una parte de ese capital es propiedad
común de la cooperativa. Usualmente reciben una compensación
limitada, si es que la hay, sobre el capital suscrito como condición
de membresía. Los miembros asignan excedentes para cualquiera de los
siguientes propósitos: el desarrollo de la cooperativa mediante la
posible creación de reservas, de las cuales al menos una parte debe
ser indivisible; los beneficios para los miembros en proporción con
sus transacciones con la cooperativa y el apoyo a otras actividades, según
lo apruebe la membresía.
4to. Principio: Autonomía e independencia
Las cooperativas son organizaciones autónomas de ayuda mutua controladas
por sus miembros. Si entran en acuerdos con otras organizaciones (incluyendo
gobiernos) o tienen capital de fuentes externas, lo realizan en términos
que aseguren el control democrático por parte de sus miembros y mantengan
la autonomía.
5to.principio: Educación, entrenamiento e información
Las cooperativas brindan educación y entrenamiento a sus miembros,
a sus dirigentes electos, gerentes y empleados, de tal forma que contribuyan
eficazmente al desarrollo de sus cooperativas. Las cooperativas informan al
público en general —particularmente a jóvenes y creadores
de opinión- acerca de la naturaleza y beneficios del cooperativismo.
6to. Principio: Cooperación entre cooperativas
Las cooperativas sirven a sus miembros más eficazmente y fortalecen
el movimiento cooperativo trabajando de manera conjunta por medio de estructuras
locales, nacionales, regionales e internacionales.
7mo. Principio. -Compromiso con la comunidad
La cooperativa trabaja para el desarrollo sostenible de su comunidad por medio
de políticas aceptadas por sus miembros.
Identidad
La identidad de cualquier persona u organización es el marco de referencia central que le permite abordar procesos de selección de estrategias y objetivos, establecer relaciones con su entorno y definir las “reglas de juego” que regularán los contratos más o menos explícitos con sus miembros y funcionarios. Sin una clara respuesta al problema de identidad, los procesos anteriores quedan sin parámetros de referencia y se convierten en inestables y cambiantes, sino directamente aleatorios, y, correlativamente, ofrecen el ámbito natural para una vida organizacional fuertemente conflictiva.
No es fácil obtener una identidad clara, porque, básicamente, la identidad es el resultado de un proceso social y cultural que normalmente se alimenta de definiciones culturales externas a la organización y propias de la sociedad en su conjunto. Pero la obtención de esa identidad se facilita si se adoptan definiciones culturales convencionales o si se dispone de un marco ideológico o un esquema teórico que permita establecer esas convenciones. -
En el caso de las Organizaciones Privadas de Gestión Colectiva (OGPC), en buena medida, las dificultades en la obtención de una identidad provienen de la falta de referencias culturales, ideológicas o teóricas precisas y desde allí se alimentan con las problemáticas del capital, de la organización y el poder.
Si tomamos como referencia a una empresa privada tradicional, es perfectamente posible encontrar en su vida cotidiana muchos ámbitos de incertidumbre. Pero hay tres o cuatro cosas básicas que no se ponen en discusión y que, justamente, hacen a la definición de los problemas de formación y retribución del capital, a los criterios generales de organización y estratificación y a la compatibilización de ámbitos de decisión y control. Y estas definiciones, que hoy parecen obvias porque tienen referencias culturales claras, porque existen corrientes ideológicas que las asumen y porque existen teorías económicas y jurídicas que las consagran, son el resultado de un proceso histórico exitoso de adaptación al entorno. Si tomamos como referencia una empresa pública tradicional es posible encontrar quizá mayores problemas de identidad. Pero también hay tres o cuatro cosas básicas que no se discuten y que, en principio, hacen referencia a los mismos problemas de formación de capital, de distribución de los beneficios, de organización y estratificación interna y de compatibilización de ámbitos de decisión y control. Si a mucha gente la forma de definir estas cosas no le parece buena, más bien tiende a oponerse a la propia idea de empresa pública que a precisar o corregir esas definiciones.
En el caso de las Organizaciones Privadas de Gestión Colectiva es bastante más difícil resolver los problemas de identidad en buena medida porque las mismas no tienen referentes culturales claros, no son alimentadas en forma prioritaria por corrientes ideológicas poderosas ni existen modelos teóricos precisos de su estructura y funcionamiento. Esta falta de identidad reactúa con sus dificultades para formar capital, para organizarse y para poder establecer mecanismos eficientes de decisión, y por lo que, si no se resuelve, tiende a poner en peligro la identidad de la organización a mediano plazo. GRAI — 1987/88
Pasos previos para la constitución de una cooperativa
En nuestro país, el ordenamiento legal vigente reconoce las siguientes modalidades cooperativas: agrarias o agroindustriales, ahorro y crédito, consumo, producción (trabajo), vivienda, salud (médicas y odontológicas), y otras: seguros, garantías, turismo. Pueden existir organizaciones de propiedad cooperativa bajo otras formas jurídicas.
Para organizar una cooperativa es aconsejable cumplir con algunas etapas preliminares, cuya realización proporcionará mayor seguridad en la obtención de los objetivos económicos y sociales que se buscan.
Estudios económicos previos
Cuando un grupo de personas se propone formar una cooperativa, lo hace porque, además de sentir una necesidad de trabajo o de consumo, ha detectado una idea capaz de permitirle obtener aquello a lo que aspira.
Una vez que el grupo determina esa idea, que será la actividad principal que se propone desarrollar, deberá establecer seguidamente si esa actividad económica es:
- viable: es decir, si es posible de llevar a cabo en relación al medio en que deberá desarrollarse y los recursos con que se cuenta para ello; y
- rentable: o sea, si será capaz de generar utilidades o beneficios en proporción a las necesidades de los cooperativistas. En caso de demostrarse que la actividad propuesta no es viable o rentable, lo conveniente es reestudiar la idea original o investigar otras alternativas que resulten más apropiadas.
La duración y complejidad de los estudios dependerán de:
- Tipo de productos o servicios a producir o a adquirir
- Tamaño de la empresa que se organiza
- Capital (inversión) que se requiere para la misma
- Riesgos que pueden existir
Los estudios previos son necesarios porque permiten:
- Prever con razonable certeza la rentabilidad posible
- Planificar y organizar las actividades
- Integrar el grupo
- Conocer las perspectivas de crecimiento
- Conocer los productos o servicios a producir o comprar
- Equipos, máquinas, locales y personal requeridos
- Seleccionar procedimientos de producción
- Estimar costos de operación
- Saber qué asistencia técnica se necesita
- Conocer las características del mercado
- Seleccionar formas de comercialización
- Determinar formas de organización
- Seleccionar formas de comercialización
- Determinar formas de organización
- Seleccionar posibles fuentes de financiamiento
La finalidad de los estudios antes mencionados, es la de permitir la confección de un proyecto.
Estudio social
El estudio social del grupo que quiere constituirse e cooperativa, busca obtener la certeza de que el mismo podrá trabajar organizada y armónicamente, de acuerdo con principios y valores del cooperativismo, para alcanzar los objetivos propuestos mediante el esfuerzo de todos sus miembros:
La cooperativa es una organización económica pero, diferencia de otros modelos societarios, también es una organización social. Por ello, para su éxito no basta identificar una necesidad común para todos sus miembros, sino que imprescindible además la capacidad para trabajar y resolver en común.
¿Quiénes realizan los estudios previos?
Estos estudios económicos y sociales, en especial cuando trata de una futura cooperativa de cierta dimensión complejidad, o que requiera considerable inversión de capital tiempo y esfuerzo, es conveniente que se lleven a cabo por equipos técnicos interdisciplinarios capacitados y con experiencia y conocimiento de la realidad cooperativa nacional y del sector en el que se pretende actuar.
Es un proceso participativo, el grupo debe colaborar activamente con los técnicos en dichos estudie proporcionándoles información precisa y suficiente, así con sugerencias e ideas.
En nuestro país existen numerosas instituciones que pueden colaborar con los futuros cooperativistas en la realización de estudios y proyectos de esta naturaleza. Muchas de las organizaciones representativas de cada una de las modalidades cooperativas que existen en el país brindan estos servicios, o disponen de contactos con entidades especializadas. Otra alternativa puede ser una consulta al respecto en la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (CUDECOOP).
Algunos aspectos que conviene considerar
El éxito de un emprendimiento cooperativo depende, en gran medida, de que todos los futuros miembros tengan plena conciencia, desde el inicio, de una serie de aspectos muy importantes:
Los intereses comunes que tienen los miembros de la cooperativa, así como los divergentes.
- La certeza de que colectivamente podrán alcanzar objetivos que individualmente no obtendrían, y que por eso mismo, es necesario el esfuerzo común y solidario de todos.
- Que deberán compartir las decisiones y también las responsabilidades
- Que la cooperativa es una empresa con objetivos económicos, y que como tal, debe en lo posible, obtener utilidades a través de la eficiencia empresarial.
- Que la cooperativa es una forma de organización capaz de ofrecer al socio posibilidades de superación no solamente económicas, sino también sociales, profesionales, culturales y comunitarias.
- Que para funcionar adecuadamente y garantizar los derechos de todos, exige de sus miembros el cumplir con las obligaciones asumidas al máximo de las posibilidades y capacidades de cada uno.
- Que las cooperativas persiguen además de la satisfacción de las necesidades de sus socios, el bien común, por lo que sus objetivos e intereses no pueden estar en contradicción con los de la sociedad en general, en la que están insertos.
¿Cómo elegir la forma jurídica más adecuada?
(para emprendimientos individuales, grupales o asociativos)
- Los riesgos patrimoniales
- La exigencia de un capital mínimo o máximo
- La dirección de la sociedad
- El control del Estado
- La f para reunir los capitales necesarios
- La flexibilidad
- La rapidez en los trámites de constitución
- El sentido de identidad
* Este texto fue elaborado por el equipo docente de Unidad Técnica de Formación de Cudecoop.